Hace mucho tiempo que no escribía en el blog!! Casi un mes! Pero he vuelto!
Y después de tanto tiempo, he pensado que sería una buena idea que todos los sevillanos que tienen un hurón en sus casas estuvieran en contacto, ya sea para intercambiar consejos sobre el cuidado de nuestros huroncitos o para quedar y conocernos. O por qué no: cuidar de los hurones de aquellos que se van de vacaciones.
Ya sabemos que los hurones son unos animales exóticos que requieren de unos cuidados especiales. ¿Y quienes mejor lo saben que aquellos que tienen un hurón en casa?
En las residencias de animales, no saben mucho sobre el cuidado de hurones, y corremos el riesgo de que no se ocupen bien de nuestro animalito.
Así que por éste y por otros muchos motivos, se me ha ocurrido que este blog sirva de punto de encuentro para todos aquellos huroneros que residan en Sevilla.
Aquellos interesados que dejen un comentario en este post y anden atentos al blog, pues puede haber algunas noticias interesantes, quedadas de huroneros, reuniones, sorteos...
Próximamente abriré un foro en el todos aquellos miembros del Club de Huroneros de Sevilla podrán estar en contacto, buscar información, resolver dudas, buscar pareja a su hurón o encontrar a alguien que se pueda encargar del bichito cuando se vayan de vacaciones.
¡Os espero!
martes, 12 de mayo de 2009
martes, 14 de abril de 2009
¿Qué hacer cuándo te vas de vacaciones?
Esa es una pregunta que se deben de hacer muchas personas que tienen mascotas en casa. Y menudo quebradero de cabeza. Al menos para mí.
Tenía que irme de viaje por unos días y no había nadie con quien pudiera dejar a Stitch. Cuidar un hurón no es que sea difícil, pero digamos que sus cuidados requieren mucha atención y conocimientos por parte del cuidador. Y no suele ser una mascota común. En resumidas cuentas, nadie de confianza se atrevía a cuidar a Stitch por unos días. Que si no saben cómo sujetarlo, cómo jugar con él, cómo sacarlo de la jaula, que si le puede pasar algo... Lo típico. Pero lo entiendo. Son personas de confianza que no quieren hacer algo mal o dañar a una de las cosas que más quiero. Pero lo que no entiendo es a los que se autodenominan "cuidadores profesionales" o "especialistas en animales" y poco tienen de eso. Al menos poco tienen de sentido común y de humanidad.
Como nadie de mi familia o amigos se atrevían a hacerse cargo de mi hurón, busqué residencias de animales. Como era de esperar, todas eran residencias caninas o también de gatos. Encontré una que aceptaba todo tipo de animales, siempre y cuando se les diera a los cuidadores las instrucciones precisas sobre las atenciones que requería la mascota. La Residencia Oasis.
Así que unos días antes de mi viaje, me subí a mi coche y puse rumbo a esa residencia. Llegué y toqué el timbre. La puerta se abrió y vi distintas parcelitas con sus piscinas y casitas, y perros y más perros ladrando. Todo estaba limpio y ordenado. Entré y pregunté por precios y sobre los servicios que ofrecían. Genial: ofrecían servicio de entrega a domicilio. Perfecto. Yo llegaba de mi viaje unas horas después del cierre de la residencia, un sábado. Con ese servicio de entrega a domicilio, podría estar con mi Stitch el resto del fin de semana, y no esperar hasta el lunes para recogerlo. Sólo por 8€ (y los 9€ diarios... porque me cobraron por Stitch como si fuera un gato). Me contaron que ya habían tenido en otras ocasiones hurones y que sabían cómo cuidarlos. Eso me tranquilizó.

Después fui a ver otra residencia. Sólo tenían allí perros y nunca habían tenido hurones. Pero estaban dispuestos a cuidar de Stitch, siempre y cuando les dejara unas claras instrucciones de los cuidados necesarios. Y el precio era más económico: 7€ diarios.
No obstante, el que hubieran tenido con anterioridad hurones y supieran cuidarlos, me daba cierta tranquilidad. Y la verdad es que estaba mejor la residencia Oasis en cuanto a las instalaciones. Además era la única que ofrecía el servicio de entrega a domicilio. Si elegía, en cambio, la otra residencia, tendría que esperarme hasta el lunes para recoger a mi hurón.
Decidido. Residencia Oasis. El día del viaje dejé a Stitch conteniendo las lágrimas. Era la primera vez que dejaba a mi huroncito en manos ajenas y la primera vez que me separaba de él. Bueno, puede que suene ridículo. Pero sorprendentemente fue así, me fui muy afectada y triste. Sobre todo al ver cómo me miraba con sus ojitos a través de los barrotes de su jaula, con angustia, mientras me alejaba.
Pasaron los días y llegué a casa. Estaba ansiosa. Había echado mucho de menos a Stitch. También estaba intranquila. No sabía realmente cómo lo habrían cuidado. Les dejé un papel con todas las instrucciones sobre los cuidados básicos del hurón. Pero nunca se sabe. Llegué a casa y... Vi el desastre. La jaula ya no era jaula. Se había convertido en una piscina, llena de caca, pis y no sé que otras porquerías. El comedero obviamente sucio. El arenero flotando en el "agua" de la jaula. El pobre Stitch dormía en su hamaca, agitado. ¿Qué demonios había pasado ahí? Faltaba el bebedero. ¿Dónde estaba el bebedero? Ah, sí, fuera, sobre la jaula. Por si le da sed al huroncito, que no pueda beber. Y la puerta... La puertecilla delantera de la jaula estaba medio rota. Me contó mi suegra (que fue la que se encargó de esperar al camión de reparto de mascotas) que el conductor le había dicho que se les había escapado un gato. ¿En serio? Pues teniendo en cuenta que los barrotes de la jaula, el comedero de la jaula, el arenero de la jaula, la hamaca de la jaula... y Stitch! estaban llenos de mechones de pelo blanco larguísimos (mi hurón es sable... así que no eran suyos), estaba muy claro que habían metido al gato que se había escapado en mi jaula, poniendo en peligro a mi hurón, al poner dos animales de dos especies distintas y en un estado de gran agitación y estrés juntos. Mi Stitch es totalmente manso y no sabe defenderse. Pero un gato siempre tiene su instinto y tiene unas buenas uñas (lástima que le corté las uñas unos días antes de dejarlo en la residencia). Dios sabe lo que le podría haber hecho o le podría haber contagiado alguna enfermedad. Además ese pis y esa caca que flotaba en la piscina en la que se había convertido la jaula, no eran de hurón. Olían a gato.
Estaba que me subía por las paredes. Fui a sacar de ese infierno a Stitch, y a tranquilizarlo. Al sacarlo, estaba débil. Y apenas pesaba. Había perdido mucho peso. No tenía fuerzas. Me empecé a preocupar muchísimo y mientras iba pensando en demandar a los de la residencia Oasis. Rápidamente le di un puñado de comida nueva y empezó a comérsela como loco. Se comió en menos de 1 cuarto de hora dos buenos puñados de comida. Seguido de otro cuarto de hora bebiendo agua. Después no se quería separar de mis brazos. Sólo quería que lo acariciara, mientras se quedaba dormido en mi regazo.
Me llevó más de una hora vaciar todo el líquido de pis, agua y heces que había en la jaula, limpiar y desinfectar tanto la jaula, como el comedero y el arenero y sacar todos los mechones de pelo blanco felino que había.
Pensaba ir hoy a quejarme, pero pensé que no ganaría nada. Sólo conseguiría acabar más cabreada, sin mi dinero, perdiendo el tiempo y con menos gasolina en mi coche, tras recorrer los 15 km que separan la residencia Oasis de Sevilla.
Así que si hay algún huronero que pensaba dejar su animalito en manos desconocidas... tened mucho cuidado. Buscad referencias.
Asimismo os animo a que pongáis links o nombres de residencias para animales exóticos/propietarios que deseen sacar un dinerillo extra comprometiéndose a cuidar de algún hurón temporalmente, no sólo de Sevilla sino de cualquier parte del mundo, para poder así ayudar a todo aquel que lee este blog y esté interesado.
Tenía que irme de viaje por unos días y no había nadie con quien pudiera dejar a Stitch. Cuidar un hurón no es que sea difícil, pero digamos que sus cuidados requieren mucha atención y conocimientos por parte del cuidador. Y no suele ser una mascota común. En resumidas cuentas, nadie de confianza se atrevía a cuidar a Stitch por unos días. Que si no saben cómo sujetarlo, cómo jugar con él, cómo sacarlo de la jaula, que si le puede pasar algo... Lo típico. Pero lo entiendo. Son personas de confianza que no quieren hacer algo mal o dañar a una de las cosas que más quiero. Pero lo que no entiendo es a los que se autodenominan "cuidadores profesionales" o "especialistas en animales" y poco tienen de eso. Al menos poco tienen de sentido común y de humanidad.
Como nadie de mi familia o amigos se atrevían a hacerse cargo de mi hurón, busqué residencias de animales. Como era de esperar, todas eran residencias caninas o también de gatos. Encontré una que aceptaba todo tipo de animales, siempre y cuando se les diera a los cuidadores las instrucciones precisas sobre las atenciones que requería la mascota. La Residencia Oasis.
Así que unos días antes de mi viaje, me subí a mi coche y puse rumbo a esa residencia. Llegué y toqué el timbre. La puerta se abrió y vi distintas parcelitas con sus piscinas y casitas, y perros y más perros ladrando. Todo estaba limpio y ordenado. Entré y pregunté por precios y sobre los servicios que ofrecían. Genial: ofrecían servicio de entrega a domicilio. Perfecto. Yo llegaba de mi viaje unas horas después del cierre de la residencia, un sábado. Con ese servicio de entrega a domicilio, podría estar con mi Stitch el resto del fin de semana, y no esperar hasta el lunes para recogerlo. Sólo por 8€ (y los 9€ diarios... porque me cobraron por Stitch como si fuera un gato). Me contaron que ya habían tenido en otras ocasiones hurones y que sabían cómo cuidarlos. Eso me tranquilizó.
Después fui a ver otra residencia. Sólo tenían allí perros y nunca habían tenido hurones. Pero estaban dispuestos a cuidar de Stitch, siempre y cuando les dejara unas claras instrucciones de los cuidados necesarios. Y el precio era más económico: 7€ diarios.
No obstante, el que hubieran tenido con anterioridad hurones y supieran cuidarlos, me daba cierta tranquilidad. Y la verdad es que estaba mejor la residencia Oasis en cuanto a las instalaciones. Además era la única que ofrecía el servicio de entrega a domicilio. Si elegía, en cambio, la otra residencia, tendría que esperarme hasta el lunes para recoger a mi hurón.
Decidido. Residencia Oasis. El día del viaje dejé a Stitch conteniendo las lágrimas. Era la primera vez que dejaba a mi huroncito en manos ajenas y la primera vez que me separaba de él. Bueno, puede que suene ridículo. Pero sorprendentemente fue así, me fui muy afectada y triste. Sobre todo al ver cómo me miraba con sus ojitos a través de los barrotes de su jaula, con angustia, mientras me alejaba.
Pasaron los días y llegué a casa. Estaba ansiosa. Había echado mucho de menos a Stitch. También estaba intranquila. No sabía realmente cómo lo habrían cuidado. Les dejé un papel con todas las instrucciones sobre los cuidados básicos del hurón. Pero nunca se sabe. Llegué a casa y... Vi el desastre. La jaula ya no era jaula. Se había convertido en una piscina, llena de caca, pis y no sé que otras porquerías. El comedero obviamente sucio. El arenero flotando en el "agua" de la jaula. El pobre Stitch dormía en su hamaca, agitado. ¿Qué demonios había pasado ahí? Faltaba el bebedero. ¿Dónde estaba el bebedero? Ah, sí, fuera, sobre la jaula. Por si le da sed al huroncito, que no pueda beber. Y la puerta... La puertecilla delantera de la jaula estaba medio rota. Me contó mi suegra (que fue la que se encargó de esperar al camión de reparto de mascotas) que el conductor le había dicho que se les había escapado un gato. ¿En serio? Pues teniendo en cuenta que los barrotes de la jaula, el comedero de la jaula, el arenero de la jaula, la hamaca de la jaula... y Stitch! estaban llenos de mechones de pelo blanco larguísimos (mi hurón es sable... así que no eran suyos), estaba muy claro que habían metido al gato que se había escapado en mi jaula, poniendo en peligro a mi hurón, al poner dos animales de dos especies distintas y en un estado de gran agitación y estrés juntos. Mi Stitch es totalmente manso y no sabe defenderse. Pero un gato siempre tiene su instinto y tiene unas buenas uñas (lástima que le corté las uñas unos días antes de dejarlo en la residencia). Dios sabe lo que le podría haber hecho o le podría haber contagiado alguna enfermedad. Además ese pis y esa caca que flotaba en la piscina en la que se había convertido la jaula, no eran de hurón. Olían a gato.
Estaba que me subía por las paredes. Fui a sacar de ese infierno a Stitch, y a tranquilizarlo. Al sacarlo, estaba débil. Y apenas pesaba. Había perdido mucho peso. No tenía fuerzas. Me empecé a preocupar muchísimo y mientras iba pensando en demandar a los de la residencia Oasis. Rápidamente le di un puñado de comida nueva y empezó a comérsela como loco. Se comió en menos de 1 cuarto de hora dos buenos puñados de comida. Seguido de otro cuarto de hora bebiendo agua. Después no se quería separar de mis brazos. Sólo quería que lo acariciara, mientras se quedaba dormido en mi regazo.
Me llevó más de una hora vaciar todo el líquido de pis, agua y heces que había en la jaula, limpiar y desinfectar tanto la jaula, como el comedero y el arenero y sacar todos los mechones de pelo blanco felino que había.
Pensaba ir hoy a quejarme, pero pensé que no ganaría nada. Sólo conseguiría acabar más cabreada, sin mi dinero, perdiendo el tiempo y con menos gasolina en mi coche, tras recorrer los 15 km que separan la residencia Oasis de Sevilla.
Así que si hay algún huronero que pensaba dejar su animalito en manos desconocidas... tened mucho cuidado. Buscad referencias.
Asimismo os animo a que pongáis links o nombres de residencias para animales exóticos/propietarios que deseen sacar un dinerillo extra comprometiéndose a cuidar de algún hurón temporalmente, no sólo de Sevilla sino de cualquier parte del mundo, para poder así ayudar a todo aquel que lee este blog y esté interesado.
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jueves, 2 de abril de 2009
Vídeos hurones
A continuación os dejo los links de algunos vídeos sobre el cuidado de los hurones o sobre el comportamiento de estos animalitos y su relación con otros animales o con el ser humano. ¡Espero que les sea útil esta información!
Cortar uñas:
http://www.youtube.com/watch?v=ddskbInCpJo
Lavar hurón:
http://www.youtube.com/watch?v=AZqMqWhpI0k&feature=related
Vídeo hurones Marshall:
http://www.youtube.com/watch?v=k01dnoRSSck
Vídeo gato y hurón: (no puedo subir el vídeo aquí)
http://www.youtube.com/watch?v=6_vtM6qANiI
Vídeo de la danza de la guerra de los hurones(saltos que dan cuando juegan):
http://www.youtube.com/watch?v=W9AVvoQozzU&feature=related
Cortar uñas:
http://www.youtube.com/watch?v=ddskbInCpJo
Lavar hurón:
http://www.youtube.com/watch?v=AZqMqWhpI0k&feature=related
Vídeo hurones Marshall:
http://www.youtube.com/watch?v=k01dnoRSSck
Vídeo gato y hurón: (no puedo subir el vídeo aquí)
http://www.youtube.com/watch?v=6_vtM6qANiI
Vídeo de la danza de la guerra de los hurones(saltos que dan cuando juegan):
http://www.youtube.com/watch?v=W9AVvoQozzU&feature=related
martes, 24 de marzo de 2009
¿Los hurones están locos? (FF.MM Parte II)
No. Rotundamente no.
Sólo que no piensan en las consecuencias de sus actos. A ver si me explico. No es que sean tontos. El problema que tienen (y es el único "problema") es que son demasiado curiosos. Y la curiosidad los puede meter en un aprieto.
Mi veterinario me dijo la primera vez que fui que "los hurones están locos". Y no es cierto. No son agresivos, ni depresivos, ni hiperactivos. Les gusta jugar, son sociables, y quieren siempre estar con su dueño o amigos. Cuando juegan o están explorando no piensan en que tirarse desde lo alto de una estantería o meterse dentro de la lavadora puede hacerles daño. Ellos simplemente se dejan llevar por la curiosidad. No piensan en la altura a la que están ni dónde se meten. Ellos quieren ir allí, porque les intriga. Y todo lo que hay por medio, son tonterías. Por eso hay que estar siempre pendiente cuando un hurón ande suelto. Pero no significa que estén locos. Nada que ver.
Tampoco hay que obsesionarse. Mi hurón se ha tirado muchas veces desde mi cama hasta el suelo (he dicho bien "se ha tirado", no ha saltado, sino que se ha tirado de cabeza). Y una vez en el suelo, ni se queja ni nada. Sigue tan tranquilo como si nada hubiera pasado. No obstante es mejor que evites ese tipo de "suicidios", pues puede caer mal y partirse algún hueso. Es más probable que acabe lastimado tirándose desde una cama que desde una estantería, pues desde un lugar más alto, da tiempo a que su cuerpo gire mientras cae, al igual que los gatos, y cae con las patas, que amortiguan el golpe. (Ahora no quiero que piensen que soy una irresponsable por dejar que se caiga mi hurón desde la cama... eh? Siempre he estado ahí para intentar agarrarlo... y casi siempre evito sus "suicidios". Pero alguna vez que otra, ha probado lo que es tirarse de cabeza desde mi cama, porque no me ha dado tiempo a reaccionar... sobre todo al principio, cuando no conocía esos instintos "suicidas" de los hurones).
Una cosa de la que no debéis preocuparos es de los golpes que se da cuando se emociona jugando. Stitch pierde el control de sí mismo, y se pone a correr y saltar, arqueándose y girando la cabeza para un lado u otro, animándome a que juegue con él; y claro con esos movimientos, se empieza a chocar con la pared, el suelo, puertas... No pasa nada. Él ni lo siente. Tiene la piel gruesa y el cráneo resistente. Y sigue tan feliz saltando, deseando que participes en el juego.
Hay veces en los que está tan entusiasmado que le entran picores por todo el cuerpo. También es algo normal. Es de los mismos nervios. Pero una vez que se ha rascado, seguirá jugando.
Los hurones saben quién es su dueño, dónde está la comida. Reconocen su casa y los lugares por dónde han estado. Recuerdan el camino de vuelta a casa. Responden (salvo cuando se empeñan en otra cosa) a las órdenes de su dueño, porque son animales complacientes. No están locos. No son como ratas, ni como mofetas. Son como perros, algo más pequeños y alargados, que comen comida de gatos. Sienten amor por su dueño, y lo lamerán sin esperar recibir nada a cambio.
Así que espero que haya quedado claro: no están locos. :)
jueves, 19 de marzo de 2009
Falsos mitos (parte I)
- Los hurones son como las ratas. FALSO.
No tienen nada que ver. Es como si compararas un mono. con un murciélago, o un elefante con una gacela. Los hurones son mustélidos, no roedores; es decir, son de distinto orden y, por tanto, de distinta familia dentro del reino animal. Las ratas son mamíferos (clase), roedores (orden) y múridos (familia). Los hurones son mamíferos (clase), carnívoros (orden) y mustélidos (familia). Un hurón está más emparentado con un oso! Otros mustélidos son: la marta, la garduña, el turón, la nutria, la comadreja, el armiño, el visón y el tejón.
- Los hurones se llevan mal con los niños. FALSO.
A los hurones les encanta jugar y son muy sociables. No se ha observado en los hurones ningún tipo de adversión hacia los niños.
- Los hurones muerden y son agresivos.*
Depende. Los hurones domésticos no suelen morder; sólo muerden si están jugando, como hacen los perros. Se les debe educar para que no muerdan con fuerza. Pero no lo hacen con maldad. No obstante, si se ha maltratado al hurón, es posible que acabe teniendo un comportamiento agresivo.
-Son animales salvajes. FALSO.
FUERON animales salvajes. Pero hace miles de año que el ser humano los domesticó. Ya son incapaces de sobrevivir en estado salvaje, al contrario de los gatos.
-Nunca quieren a su dueño. FALSO.
Enseguida le cogen aprecio a su dueño y siempre los reconocen. Son animales leales y en menos de un año adorarán a su dueño.
- Son animales ariscos e independientes. FALSO.
Necesita el cariño de su dueño y horas de juego y atención.
No tienen nada que ver. Es como si compararas un mono. con un murciélago, o un elefante con una gacela. Los hurones son mustélidos, no roedores; es decir, son de distinto orden y, por tanto, de distinta familia dentro del reino animal. Las ratas son mamíferos (clase), roedores (orden) y múridos (familia). Los hurones son mamíferos (clase), carnívoros (orden) y mustélidos (familia). Un hurón está más emparentado con un oso! Otros mustélidos son: la marta, la garduña, el turón, la nutria, la comadreja, el armiño, el visón y el tejón.
- Los hurones se llevan mal con los niños. FALSO.
A los hurones les encanta jugar y son muy sociables. No se ha observado en los hurones ningún tipo de adversión hacia los niños.
- Los hurones muerden y son agresivos.*
Depende. Los hurones domésticos no suelen morder; sólo muerden si están jugando, como hacen los perros. Se les debe educar para que no muerdan con fuerza. Pero no lo hacen con maldad. No obstante, si se ha maltratado al hurón, es posible que acabe teniendo un comportamiento agresivo.
-Son animales salvajes. FALSO.
FUERON animales salvajes. Pero hace miles de año que el ser humano los domesticó. Ya son incapaces de sobrevivir en estado salvaje, al contrario de los gatos.
-Nunca quieren a su dueño. FALSO.
Enseguida le cogen aprecio a su dueño y siempre los reconocen. Son animales leales y en menos de un año adorarán a su dueño.
- Son animales ariscos e independientes. FALSO.
Necesita el cariño de su dueño y horas de juego y atención.
lunes, 16 de marzo de 2009
De paseo!
Hoy hizo muy buen día, y decidí llevar de paseo a Stitch! Qué bien se lo pasó corriendo entre los árboles del parque!! Lo que le gusta a él meterse por todos los rincones!!:D
Aunque el hurón no es un animal que haya que sacar a la calle, como a los perros, sí es muy recomendable. Es bueno que le dé el sol, y el aire, y que esté en contacto con la naturaleza. No sólo se lo pasará genial, sino que también será bueno para su salud.
Pero si vas a sacar a tu hurón de paseo deberás tener en cuenta algunas cosillas:
- Los hurones no pueden estar a temperaturas más altas de 27 grados (de lo contrario, le dará un golpe de calor y puede morir). Así que fíjate bien qué temperatura hace fuera antes de salir.
- Siempre que salgas con un hurón, llévalo con correa.
- Llevate su transportín o preparate para llevarlo en brazos cuando esté cansado.
- Lleva agua, sobre todo en los meses de calor.
- No lo lleves por lugares llenos de papeles, envoltorios u objetos pequeños, ya que podría ingerirlos y provocarle una obstrucción intestinal o asfixia.
- Al principio costará sacar al hurón a la calle. Pero poco a poco se acostumbrará, perderá todo el miedo y se lo pasará muy bien husmeando por todas partes.
- Mantén los ojos bien abiertos ante cualquier perro u otro animal que ande cerca. Fíjate si ese animal está suelto o viene con correa, y observa su corpulencia y estado de agitación. Si es un animal grande o nervioso, mejor coge en brazos a tu hurón. Tu hurón puede que no se dé cuenta del peligro que corre, y no será nada precavido. Está en ti el proteger a tu mascota, porque a un hurón le puede su curiosidad.
- Sácalo sólo si sigue un tratamiento antiparásitos y si está vacunado de la rabia y del moquillo. Sé que es algo obvio, pero no todo el mundo se da cuenta de lo importante que son estas medicinas. Sin antiparásitos, se le agarrará cualquier pulga o garrapata, y no solo lo pasará mal el hurón; te puede pasar esos parásitos a ti también. Sin vacunas, al entrar en contacto con algún animal o con las heces de animales infectados puede contagiarse. Y la rabia y el moquillo son mortales en los hurones.
Bueno, estos son unos consejillos que espero que sean de ayuda y así puedas disfrutar de un paseo con tu hurón, tanto como yo he disfrutado hoy con Stitch.
Aunque el hurón no es un animal que haya que sacar a la calle, como a los perros, sí es muy recomendable. Es bueno que le dé el sol, y el aire, y que esté en contacto con la naturaleza. No sólo se lo pasará genial, sino que también será bueno para su salud.
Pero si vas a sacar a tu hurón de paseo deberás tener en cuenta algunas cosillas:
- Los hurones no pueden estar a temperaturas más altas de 27 grados (de lo contrario, le dará un golpe de calor y puede morir). Así que fíjate bien qué temperatura hace fuera antes de salir.
- Siempre que salgas con un hurón, llévalo con correa.
- Llevate su transportín o preparate para llevarlo en brazos cuando esté cansado.
- Lleva agua, sobre todo en los meses de calor.
- No lo lleves por lugares llenos de papeles, envoltorios u objetos pequeños, ya que podría ingerirlos y provocarle una obstrucción intestinal o asfixia.
- Al principio costará sacar al hurón a la calle. Pero poco a poco se acostumbrará, perderá todo el miedo y se lo pasará muy bien husmeando por todas partes.
- Mantén los ojos bien abiertos ante cualquier perro u otro animal que ande cerca. Fíjate si ese animal está suelto o viene con correa, y observa su corpulencia y estado de agitación. Si es un animal grande o nervioso, mejor coge en brazos a tu hurón. Tu hurón puede que no se dé cuenta del peligro que corre, y no será nada precavido. Está en ti el proteger a tu mascota, porque a un hurón le puede su curiosidad.
- Sácalo sólo si sigue un tratamiento antiparásitos y si está vacunado de la rabia y del moquillo. Sé que es algo obvio, pero no todo el mundo se da cuenta de lo importante que son estas medicinas. Sin antiparásitos, se le agarrará cualquier pulga o garrapata, y no solo lo pasará mal el hurón; te puede pasar esos parásitos a ti también. Sin vacunas, al entrar en contacto con algún animal o con las heces de animales infectados puede contagiarse. Y la rabia y el moquillo son mortales en los hurones.
Bueno, estos son unos consejillos que espero que sean de ayuda y así puedas disfrutar de un paseo con tu hurón, tanto como yo he disfrutado hoy con Stitch.
jueves, 12 de marzo de 2009
Colores Marshall
Los hurones no son todos iguales. Como los perros, los hay de distintos colores o razas. En los hurones se distinguen varios fenotipos:
- Estándar: de tamaño medio, estructura ósea regular y musculatura bien desarrollada. Este tipo de hurón se encuentra mucho en el continente americano. Es el tipo de hurón que venden en Marshall y Cunipic.
- Bull/bulldog: más grande y de huesos densos, mucha musculatura, sobre todo en el cuello. Tiene la espalda más corta. Son comunes en el norte de Europa.
- El whippet: son largos, ágiles, de músculos compactos y huesos ligeros. También son comunes en América, pero no tanto como el estándar.
- Angora: no se distingue por su tamaño, ni su estructura física, sino por su pelaje. No tienen la subcapa lanosa, que los protege del frío, por lo que lo compensan con un pelo más largo.
Además, los hurones pueden ser de un color u otro:
- Sable
- Mitt
- Albino (ojos rojos)
- Blanco (ojos negros)
- Canela (cinnamon, en inglés)
- Chocolate
- Panda
- Y también, plateados, champán, blazer (estrella), etc.
- Estándar: de tamaño medio, estructura ósea regular y musculatura bien desarrollada. Este tipo de hurón se encuentra mucho en el continente americano. Es el tipo de hurón que venden en Marshall y Cunipic.
- Bull/bulldog: más grande y de huesos densos, mucha musculatura, sobre todo en el cuello. Tiene la espalda más corta. Son comunes en el norte de Europa.
- El whippet: son largos, ágiles, de músculos compactos y huesos ligeros. También son comunes en América, pero no tanto como el estándar.
- Angora: no se distingue por su tamaño, ni su estructura física, sino por su pelaje. No tienen la subcapa lanosa, que los protege del frío, por lo que lo compensan con un pelo más largo.
Además, los hurones pueden ser de un color u otro:
- Sable
- Mitt
- Albino (ojos rojos)
- Blanco (ojos negros)
- Canela (cinnamon, en inglés)
- Chocolate
- Panda
- Y también, plateados, champán, blazer (estrella), etc.
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